¿Qué es el Baby – Led Weaning?

Es un método natural para seguir alimentado a nuestros hijos para permitirles que sean ellos los que regulen su alimentación tras los 6 meses de lactancia materna exclusiva que recomienda la OMS y la Asociación Española de Pediatría.

Consiste en una alimentación complementaria que permite que el lactante manipule los alimentos con sus manos y se los lleve a la boca. Es una alternativa a la cuchara en el momento en el que el bebé ya requiere alimentación a parte de la lactancia.

es necesario que el bebé presente un interés activo por la comida, la desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la lengua) y ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca.

Los cuidadores deben ofrecer comida sana, nutritiva y segura, y el lactante es el que decide cuánta cantidad come. Los alimentos complementarios deberán aportar la suficiente energía, proteína y micronutrientes de manera que, junto a la lactancia materna o artificial, cubran todas las necesidades del niño en esta etapa.

El apetito de los lactantes es diferente en cada niño y circunstancia. La expectativa de una cantidad concreta de ingesta puede frustrar a los padres y hacer que el momento de la comida se convierta en una lucha en vez de en un disfrute. Por ello, más que centrarse en una cantidad concreta, es importante la variedad, disponibilidad y el establecimiento de los hábitos futuros.

Éste nuevo método de alimentación, que últimamente se ha puesto tan de moda, aporta múltiples beneficios a los lactantes, pero uno de los más desconocidos para los padres es el que repercute a nivel oral.

Según algunos especialistas, fomentar y estimular la masticación temprana favorece un buen desarrollo del sistema oral. Es habitual ver en adolescentes y adultos el uso de ortodoncia para mejorar los problemas dentales. Y aunque muchos de éstos pueden ser de origen genético y por lo tanto no se pueden prevenir, hay otros que sí pueden ser prevenidos.

En la actualidad, los alimentos que consumimos son más blandos ya que están extremadamente procesados. Por ello, descienden los estímulos que recibe nuestro sistema masticatorio y el desarrollo de los huesos maxilares se puede resentir.

Debemos saber que, si el niño no ejercita sus maxilares, estos se desarrollarán menos, y al ser más pequeños podrían ocasionar problemas de espacio para para albergar las piezas dentales. Por eso, los dientes tenderán a crecer de forma apiñada incrementándose las maloclusiones.

Practicar el Baby- Led Weaning no va a asegurarnos prescindir de una ortodoncia a largo plazo, pero si será una ayuda extra para estimular los músculos de los más pequeños y lograr un correcto desarrollo de éstos.