¿QUÉ SON LOS ANTIOXIDANTES?

Los antioxidantes son compuestos químicos que el organismo utiliza para combatir a los radicales libres, es decir, sustancias químicas que fomentan la oxidación celular ya que introducen oxígeno en las células. Por consiguiente, los radicales libres aceleran el envejecimiento del cuerpo.

El propio organismo genera radicales libres necesarios para llevar a cabo diferentes tareas tales como la eliminación de bacterias o la regulación de la actividad de los órganos. Pero, a la vez, genera antioxidantes que acaban con los radicales libres sobrantes.

Los radicales libres pueden encontrarse tanto dentro como fuera de la célula, dañando tejidos, proteínas, membranas celulares, fibras de colágeno, etc.

Si la cantidad de radicales generada es superior a la cantidad de antioxidantes, empezamos a correr el riesgo de que los tejidos se dañen, dando lugar a un envejecimiento prematuro y a una debilidad del sistema inmunitario entre otras.

ESTRÉS OXIDATIVO

El estrés oxidativo aparece cuando hay un exceso de oxidación. Por tanto, existe un desequilibrio entre la producción de radicales libres, y la eliminación de los mismos mediante la acción de los antioxidantes. Una alta oxidación puede provocar apoptosis (muerte celular).

Algunas causas de estrés oxidativo son las siguientes:

  • Bajo nivel de antioxidantes por una mala nutrición.
  • Contaminación ambiental.
  • Tabaquismo.
  • Ejercicio físico de alta intensidad, por el incremento de consumo de oxígeno de 10 a 15 veces más que en reposo.
  • Alcohol.

EL PAPEL DE LOS ANTIOXIDANTES EN LA SALUD BUCODENTAL

Hay estudios que afirman que ciertos hábitos alimenticios pueden ayudar a fortalecer el esmalte dental o a preservarlo en casi de que esté sufriendo cierta erosión.

Por ejemplo, el té verde, conocido por sus propiedades antioxidantes, al igual que el té negro, es capaz de neutralizar las bacterias que causan la placa.

En el caso de las frutas, también cuentan con un papel importante en la salud oral. Por eso, a continuación, voy a exponer 3 ejemplos:

  • Manzana: es una de las frutas más populares para este fin. Protege el diente, refuerza las encías y regula el pH de la boca.
  • Melocotón: contiene vitamina A, C, K y D. Gran fuente de antioxidante para prevenir la aparición de caries o el sangrado de encías.
  • Fresas: tienen cierto contenido de xilitol ¿A que no lo sabías? Pues bien, para aclarar dudas, el xilitol es un polialcohol (muy usado como edulcorante en chicles) que ayuda a proteger los dientes y, de este modo, evita que se produzca un desgaste dental.

No obstante, terminar las comidas con alguna de estas frutas no te exime del cepillado de dientes. Pues ningún alimento es capaz de ofrecer la limpieza o los beneficios que ofrece una buena higiene bucodental tras cada comida.

En conclusión, muchas patologías tienen como punto de partida una inadecuada alimentación, ya que una reducción significativa de vitaminas y minerales en la dieta está fuertemente relacionada con el incremento de una mayor actividad degenerativa, incluso llegando a afectar a nuestros dientes.

Se recomienda, por tanto, el consumo de frutas y verduras, dentro de una dieta variada, así como la ingesta de cereales de grano entero por su amplia variedad de antioxidantes.

Información recogida de la revista https://revistahigienistas.com